¡Hablemos sobre la Hepatitis! | Quality MASS

Hablemos sobre la Hepatitis!

Entrevista con el Dr. Eric Geovany Delgado

  • – MSc en Enfermedades Infecciosas y del Trópico VIH
  • – Especialista en Epidemiología y Salud Pública
  • – Líde del Programa de Prevención y Control de Infecciones, Hospital Militar
  • – Asesor Científico en VIH, ITS, TBC y Hepatitis Virales, Vivir IPS y Cuidar Plus IPS

En nuestra conversación con el Dr. Eric Delgado, abordamos diversos aspectos relacionados con la hepatitis en Colombia. Exploramos desde las causas y los diferentes tipos de hepatitis hasta los factores de riesgo y las poblaciones clave afectadas por esta enfermedad. El Dr. Delgado nos proporcionó una visión detallada de cómo se ha comportado la hepatitis en la región y compartió sus perspectivas sobre las futuras tendencias y estrategias para el control y la prevención de esta condición.


¿Qué es la hepatitis?

La hepatitis hace referencia a la inflamación del parénquima hepático o del hígado. En términos generales, la hepatitis es una enfermedad que causa inflamación del hígado.

 

¿Cuáles son las causas?

Las causas de hepatitis son múltiples y pueden ser:

  • Origen bacteriano o infeccioso.
  • Componente inmunitario: Enfermedades autoinmunes, en las que el sistema inmune ataca al hígado.
  • Componente tóxico: Consumo de alcohol o sustancias tóxicas que se metabolizan en el hígado.
  • Consumo de medicamentos: Algunos antibióticos y otros medicamentos que se metabolizan en el hígado pueden llevar a complicaciones.
  • Virus hepatotrópicos: Virus que afectan directamente al hígado y pueden comprometer otros órganos. 

¿Por qué hay tantos tipos de hepatitis?

Dentro de los virus hepatotrópicos, se han identificado diferentes tipos clasificados con letras de la A a la G. La hepatitis A, B y C son las más conocidas, siendo las dos últimas (B y C) las que están implicadas en el desarrollo de cirrosis hepática. La cirrosis es un cambio en la conformación de la célula hepática (hepatocito) que lleva a una disfunción y daño en la arquitectura del hígado, pudiendo finalmente resultar en cáncer de hígado, principalmente hepatocarcinoma.

Otros virus asociados a la hepatitis B y C son:

  • Virus de la hepatitis D (delta)
  • Virus de la hepatitis E 

En los últimos tiempos, se han reconocido los virus de la hepatitis F y G.

Adicionalmente, hay otros virus que infectan el hígado, como:

  • Citomegalovirus, que tiene tropismo hepático
  • Virus de Epstein-Barr, también conocido por su afinidad por el hígado.  

En las Américas aproximadamente 10 millones de personas están infectadas por hepatitis B y C, pero solo el 23% sabe que tiene hepatitis.

 

¿Cómo sucede el contagio o el desarrollo de la hepatitis?

  • Hepatitis A y E: Se transmiten por vía fecal-oral, a través de agua contaminada, alimentos, mariscos y contacto sexual, especialmente sexo anal u oral-anal. En Colombia, probablemente más del 90% de la población ha estado en contacto con el virus de la hepatitis A, siendo muchos asintomáticos y desarrollando inmunidad.
  • Hepatitis B y D: Se transmiten por vía parenteral, a través de transfusiones, heridas, jeringas contaminadas y contacto sexual o fluidos corporales como semen o sangre. El virus de la hepatitis B puede llevar a una hepatitis crónica en un pequeño porcentaje de pacientes.
  • Hepatitis C: Se transmite por vía parenteral, principalmente a través de relaciones sexuales no protegidas o fluidos contaminados. Este virus puede llevar a una hepatitis C crónica, cirrosis y cáncer de hígado.
  • Hepatitis E: Se transmite de manera similar al virus de la hepatitis A, a través de agua contaminada y otros elementos.
  • Hepatitis F y G: Recientemente estudiados, también se transmiten a través de sangre y en personas que usan drogas endovenosas o pacientes con alteraciones en la coagulación.

  

Síntomas más comunes

El periodo de incubación varía:

  • Virus A y E: Entre 15 y 30 días, síntomas incluyen fiebre, dolor abdominal, diarrea, vómito, dolor de cabeza y muscular, y a menudo ictericia (color amarillo en los ojos)
  • Virus B, C y D: Tienen largos periodos de incubación, de 30 a 90 días, y a menudo son asintomáticos durante este tiempo.  

Impacto de la hepatitis B y C

La hepatitis B y C son responsables del mayor número de infecciones, morbilidad y mortalidad, con entre 60,000 y 100,000 muertes anuales en las Américas. La OMS indica que solo el 36% de las personas con hepatitis C a nivel mundial están diagnosticadas y, de estas, solo el 20% ha recibido tratamiento curativo.

 

Vacunación contra la Hepatitis

La vacunación contra la hepatitis B está incluida en el plan de inmunización y consta de tres dosis que confieren inmunidad permanente. Ciertos grupos de riesgo requieren control de anticuerpos contra el antígeno de superficie de la hepatitis B, como los trabajadores de la salud, pacientes diabéticos, personas con enfermedades autoinmunes, trasplantes o consumidores de drogas endovenosas.

 

Población de riesgo:

  • Hombres homosexuales, mujeres y hombres trans, personas privadas de la libertad, usuarios de drogas endovenosas y trabajadores sexuales.
  • Pacientes que han recibido transfusiones antes de 1996-1997 deben ser estudiados para hepatitis C.
  • Pacientes con VIH deben ser estudiados anualmente para hepatitis C y vacunados contra la hepatitis B si no tienen anticuerpos. 

No hay excusa para no vacunar a todos los grupos, independientemente de si son de riesgo o población clave; todos deben recibir la vacuna contra la hepatitis B.

 

En el caso de la hepatitis B crónica, solo el 13% de los infectados están diagnosticados y solo el 2.6% ha recibido medicación.

Hepatitis B y el riesgo de infección

Según datos del Instituto Nacional de Salud para el periodo epidemiológico VI de 2022, el 80% de los casos de hepatitis B notificados eran hombres, y el 36% de estos casos correspondían a hombres entre 25 y 34 años. Este dato es crucial para identificar el riesgo, ya que tres de cada cuatro casos de hepatitis B se presentan en hombres, quienes pueden transmitir la infección a sus parejas sexuales. Por lo tanto, es fundamental implementar medidas preventivas importantes.

 

Infección aguda por el virus de la Hepatitis B

Cuando ocurre una infección aguda por el virus de la hepatitis B, entre el 80% y el 90% de los pacientes presentan síntomas muy leves y la mayoría se recupera. Sin embargo, entre el 5% y el 20% desarrollan una infección crónica que permanece asintomática durante mucho tiempo.

En niños que contraen el virus de la hepatitis B de sus madres positivas, el riesgo de cronicidad es del 90%, en contraste con los adultos, cuyo riesgo puede ser tan bajo como el 5%. Aunque algunos de estos niños pueden desarrollar inmunidad con el tiempo, entre el 8% y el 20% desarrollarán cirrosis, con un riesgo anual de 8% al 12% de que la cirrosis progrese a carcinoma hepatocelular.

Estas estadísticas subrayan la importancia de la vigilancia y las medidas preventivas, especialmente en grupos de alto riesgo, para controlar la propagación del virus y sus complicaciones a largo plazo.


Factores del Virus y Epidemiología de la Hepatitis C

Factores del Virus

Los factores que influyen en la gravedad y persistencia del virus de la hepatitis incluyen:

  • Carga viral elevada.
  • Persistencia del antígeno.
  • Tener un genotipo C del virus.
  • Coinfección con VIH.
  • Ser obeso o diabético.
  • Consumo de alcohol.
  • Presencia de hepatopatía.

En el caso de la hepatitis C, una enfermedad infecciosa que puede volverse crónica, tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) buscan eliminar la hepatitis B y C para 2030. Esta meta se ha vinculado al virus del VIH, ya que existe una prevalencia significativa de coinfección. Para 2022, había aproximadamente 38 millones de personas infectadas por VIH a nivel mundial, y el 6.3%, es decir, 2.4 millones de personas, también tenían coinfección con el virus de la hepatitis C.

 

Epidemiología en Colombia

Según un documento reciente del Instituto Nacional de Salud, se estima que para 2030 habrá 409,000 personas infectadas por el virus de la hepatitis C en Colombia, equivalente a una prevalencia de 0.8%. En 2022, solo se identificaron 1,067 casos de hepatitis C mediante vigilancia epidemiológica, lo que representa 2.07 casos por cada 100,000 habitantes. La hepatitis C ocasiona infecciones en 1.4 millones de personas anualmente, y es responsable de una proporción significativa de casos de cáncer de hígado y cirrosis.

En 2022, se registraron 673 nuevos casos de hepatitis C crónica en Colombia. En 2021, había 1,863 casos prevalentes del virus de hepatitis C. Estos datos destacan la importancia de la vigilancia epidemiológica y los esfuerzos de prevención.

 

Progresión de la Hepatitis C

La hepatitis C es curable, a diferencia del VIH y la hepatitis B, que tienen bajas tasas de curación. Sin embargo, entre el 54% y el 86% de las personas infectadas con hepatitis C desarrollan una infección crónica. De estos, entre el 15% y el 59% progresan a cirrosis hepática. El riesgo de carcinoma hepatocelular para la hepatitis C es del 1% al 5% anual, y la tasa de mortalidad para pacientes con cirrosis es del 2% al 4% anual.

Entre el 15% y el 25% de los pacientes logran un aclaramiento viral espontáneo en menos de seis meses, mientras que el resto desarrolla una infección crónica.

Los factores de riesgo para la cronicidad incluyen la edad avanzada al momento de la infección, la duración prolongada de la infección sin diagnóstico, el consumo de alcohol, la presencia de hígado graso, la diabetes mellitus y la coinfección con VIH o hepatitis B.

 

Recomendaciones para la prevención y tratamiento

  1. Vacunación: La vacunación contra la hepatitis B es crucial y debe ser parte del Programa Ampliado de Inmunización. Se debe vacunar a todos los menores de edad y verificar la inmunidad en adultos, especialmente en trabajadores de la salud y grupos de riesgo.
  2. Detección y vigilancia: Se debe realizar tamizaje para el virus de la hepatitis B en pacientes con enfermedades de transmisión sexual, ocupacionales y no ocupacionales. Las maternas deben ser estudiadas para conocer su estado serológico y minimizar el riesgo de transmisión vertical.
  3. Protección sexual: La transmisión de hepatitis C ocurre principalmente a través de relaciones sexuales no protegidas, por lo que se debe promover el uso de preservativos y realizar pruebas de detección en personas con antecedentes de ITS o VIH.
  4. Reinfección: A pesar de recibir tratamiento y curarse de hepatitis C, una persona puede volver a infectarse si tiene contacto con una fuente de virus con un genotipo diferente. 

Es crucial que toda la población, especialmente los grupos de riesgo, se vacunen contra la hepatitis B y practiquen medidas de protección contra infecciones de transmisión sexual. Además, es vital la vigilancia y detección temprana para el manejo y tratamiento efectivo de la hepatitis C, con el fin de reducir la carga de enfermedad hepática crónica y sus complicaciones asociadas.

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